Lo que motivó escribir este post, tiene que ver con mi renuncia el día de ayer al Movimiento Liberación Digital (MLD) del cual tuve oportunidad de ser uno de sus fundadores, impulsados por la necesidad de hacer algo respecto “El Acuerdo”
La razón para renunciar es muy simple: dejé de creer en la horizontalidad de MLD, a propósito de ver cómo en el transcurso del tiempo, MLD aparecía dando declaraciones y compromisos oficiales, los cuales no eran consensuados en la lista de correo del movimiento, lo cual se produce dado que miembros de MLD que son activistas en otras organizaciones sociales, emplean MLD como plataforma para gestionar los intereses de estas otras organizaciones sociales. Sin embargo, estas circunstancias, me hacen reflexionar de Economía Social, Política y Sociedad Civil.
Cuando hablamos de Economía Social en realidad estamos abordando un quehacer que es inherente a nuestra condición, en relación a cómo nos relacionamos con el medio, y cómo el medio impacta en nuestra naturaleza humana. Uno de los aspectos o fenómenos sociales que sirve de ejemplo a lo anterior, es lo que entendemos por participación ciudadana, generándome al respecto, mucho eco mi experiencia personal en MLD.
Me cautivó de MLD cuando en la primera reunión que sostuvimos en un bar de Santiago de Chile, acordamos que MLD sería absolutamente horizontal y en realidad, así lo fue por mucho tiempo, lo cual resultaba bastante complejo a la hora que el gobierno u otros actores manifestaban el interés de reunirse con el cuerpo directivo del movimiento; siendo que no lo tenía, debían conformarse con aceptar que MLD correspondía a un grupo de ciudadanos coordinados gracias a herramientas web 2.0, capaz de a) agrupar a cientos de personas que tenían la posibilidad de manifestar su opinión libremente en un blog y en foros, para lo cual bastaba suscribirse, sin haber de por medio restricción alguna, b) generar resultados concretos como la redacción de una carta a la moneda y un proyecto acuerdo presentado a la cámara de diputados, generados colaborativamente empleando para estos fines una lista de correo de google groups y wikipedia, y c) capaz de captar la atención de medios de comunicación internacionales como El País, BBC de Londres y nacionales.
De esta manera, mi participación en MLD puedo garantizarles fue en los meses anteriores una experiencia de “economía social” enriquecedora, en el contexto de una democracia deliberativa absoluta. Hasta aquí todo bien, hasta que después del 1er. Encuentro Ciudadano Digital, ocurre que algunos líderes vinculados a MLD y a su vez a otras organizaciones sociales, forman la Red Ciudadana Digital, y aprovechando que tenían un acceso abierto a MLD, comienzan a emplear MLD como plataforma para impulsar acciones que no son previamente consesuadas en la lista de correo de MLD, situación que muchos miembros de MLD pasaran desapercibida, dada la horizontalidad que tiene el movimiento y nula coordinación directiva (este aspecto no es malo, lo negativo es que se aprovechen de este aspecto caudillos que como les digo, no sólo están en MLD, sino que son activistas de otras organizaciones sociales, y aprovechan la plataforma de MLD para cursar acciones sin ser consensuadas). Mi retiro de MLD se produce luego de haber denunciado esto, y ver que no lograba nada, porque los activistas de los que hablo, también son parte de MLD y terminaron cerrando filas en defensa de la Red Ciudadana Digital, y finalmente, tomándose el poder en MLD, cuando el poder era de nadie (lo cual es una clave de éxito y sustentabilidad del movimiento).
No daré nombres, porque no es mi intención con este post condenar a nadie, sino exponer una reflexión, con lo cual termino, ¿qué relación tienen estas circunstacias con Economía Social, Política y Sociedad Civil?, sólo mencionaré los puntos que me parece son los principales corolarios:
1. Los países que buscan fortalecer sus procesos de desarrollo, deben crear suficiente consenso con la sociedad civil para establecer políticas públicas que sean efectivas, sin embargo, los gobiernos deben considerar que la sociedad civil está compuesta por personas, de las cuales algunas también sufren hambre de poder, pero desde el ámbito social, buscando posesionar su liderazgo frente al de otros, lo cual es un tremendo obstáculo para establecer una democracia deliberativa, y en consecuencia contar con una opinión pública pluralista.
2. Lo anterior aplica a todo el espectro de políticas necesarias para impulsar el tan anhelado desarrollo social, en el sector educación, salud, fomento productivo, sector TIC, etc. considerando que no sólo los monopolios de mercado son nocivos para el buen desarrollo de estos procesos, sino también, del mismo modo, los monopolios de opinión en la ciudadanía.
3. Si bien es complejo disponer de organizaciones sociales que permitan una democracia deliberativa (producto del predominio de liderazgos por parte de caudillos), es muy posible que estas organizaciones evolucionen (esta evolución es problable se produzca mediante un proceso de muerte y surgimiento de nuevas organizaciones) y puedan hacer posible una mayor participación ciudadana por parte de la sociedad civil, materializando el ideal de un ámbito político ejercido con una fuerte participación de ciudadanos al estilo de un ágora. Ejemplos actuales de esto, podrían corresponder a las asociaciones de consumidores que reducen el impacto de los fallos de mercado, en los mercados y en nuestros estilos de vida.


