Principios Básicos de Economía

12 02 2008

Este título suena como a una de las primeras cátedras que podría tomar un estudiante de educación superior, y que de algo le sirva aprender algunos conceptos de economía.

Pues no, por lo menos yo nunca he escuchado una cátedra que se nombre de esta manera, ni me he encontrado con algún libro tipo “tratado de economía” y sus respectivos “principios básicos”.

Estoy escribiendo este post, por dos motivos: el primero es que estaba endeudadísimo con escribir, pero quería volver a tomar el blog con la idea de escribir regularmente (así lo haré). Y lo segundo, producto que estamos en período de vacaciones en Santiago de Chile (yo no lo estoy), ocurriendo todo de manera más lenta, he tenido oportunidad de reflexionar con más detenimiento, mirando el presente con mayor perspectiva en estas fechas y cuando veo las cosas con mayor perspectiva, me refiero a dirigir mi mirada hasta el principio, pero no cualquier principio, ni se trata de algún principio que pueda aislar seleccionando uno en particular. Se trata de “Principios”, o sea varios, y que me parecen que son “Básicos de Economía”, del por qué estoy sumergido en mis actuales realidades (ojo, no considerando el término economía, desde un punto de vista financiero, sino de una manera más amplia, la economía como la capacidad de administrar la casa, que se puede entender, como la buena administración de los recursos y lo que se logra con ello).

Espero que se haya entendido lo anterior, pero bueno, aquí les dejo algunos principios que creo tienen relación con mi presente, pero podrían ser principios que sirvieran a cualquiera:

1.- El recurso más escaso de todo ser humano es “El tiempo”; no se trata que te transformes en una máquina que invierte prolijamente su tiempo en trabajar. Administrar el tiempo, requiere de saber distribuir el día en hacer un buen trabajo, darse el tiempo de almorzar y cuidar tu cuerpo, no olvidar a tu familia y amigos, cuidando así los afectos, y dejar espacios para tí mismo, cuidando de no dejar aprender y conocer cosas nuevas, o cultivar lo ya adquirido.

2.- Toda buena economía debe operar permitiendo que las personas descubran su lugar y quehacer; Ejemplificaré con mi propia vida, considerando que mi existencia de alguna manera también opera gracias a actividades de producción, consumo y acumulación, sin embargo, estas actividades no constituyen un fin, sino un medio, para que yo pueda desenvolverme como persona, sin embargo, no podré desenvolverme de buena manera, si no estaré en el lugar y ocupado en las cosas que más me motivan, o que dispongo de talentos particulares para estos efectos.

3.- La economía como la física, está presente en los más insignificantes detalles; está claro que la física está presente en un movimiento por ejemplo, cosa que resulta bastante insignificante. Con la economía ocurre lo mismo, en un pequeño detalle, podría sorprendernos la dimensión y vastedad que tiene esta disciplina, por ejemplo, cuando frente a una cierta dotación de recursos (digamos bastante escasos), se emplean éstos de tal manera en alguna comunidad de personas, que sirven a un propósito mayor, como la fraternidad, la subsistencia de quien en la comunidad se encuentra vulnerable, alguna inversión que amplíe las posibilidades de la comunidad misma, etc. (un ejemplo claro de ésto, es analizar el costo que asumen naciones en armamento, siendo que podríamos lograr con estos recursos, alimentar y solucionar la miseria de millones de personas).

De estos tres principios, creo que una de las conclusiones que puedo sacar, es que la economía es reflejo de lo que abunda en el corazón de cada ser humano, y que mucho de mi presente, tiene que ver con cómo me preocupé y experimenté, se comportaron estos principios en mi pasado, y que para bien o para mal, hoy vivo las consecuencias.





¿Cuál es el objeto de la Economía?

17 08 2006

En la actualidad, existen fenómenos económicos, sociales, culturales de gran trascendencia no sólo para la vida de las personas sino también para lo que les compete experimentar a las empresas en su radio de acción, por lo cual de ello depende también su permanencia en el mercado a futuro.

Podríamos citar muchos de estos fenómenos y discutirlos de manera inacabable, no sólo por la trascendencia de los temas, sino además por sus complejidades. Entre estos fenómenos, los que presentan cierta interdependencia entre ellos, podemos además señalar asuntos tales como la globalización, la sobre explotación de recursos naturales, la consideración del capital humano en las empresas, la creación de valor, la producción limpia, técnicas de negociación y alianzas estratégicas que emplean la logística como un medio de facilitar la cooperación y crear otra categoría de competencia en los mercados; tantas novedades que suman el cúmulo de información disponible en la actualidad, respecto la teoría de la administración (más que en el caso de la teoría económica).

En este sentido, quizás la epistemología económica haya avanzado bastante en resolver ¿Cuál es el objeto de la Economía?, pero claramente no lo suficiente. Estan aquellos que dadas las circuntancias de sus vidas, deben resolver cuál es el objeto de la economía en su labor de proponer e implementar políticas que beneficien a las mayorías, y que podrán regocijarse en poder realizarse vocacionalmente en sus labores, sean estas desarrolladas en el sector público o privado.

Pues bien, esperemos que no lleguen tarde los economistas al tiempo que es debido, se resuelvan problemas que paulatinamente se agravan y se hacen cada vez más insostenibles